Utilizamos cookies propias y de terceros con fines estadísticos y publicitarios para mejorar tu experiencia de usuario. Si continúas, consideramos que conoces nuestra Políticas de Cookies y que estás de acuerdo con su uso.
Aceptar.
Saltar al contenido
Repsol finaliza la campaña 2019 de biotopos artificiales

La costa tarraconense ya dispone de 135 boyas ecológicas

  • A diferencia de las boyas convencionales, los biotopos se colocan de manera permanente e incorporan un sistema de boya intermedia que no daña el fondo marino.
  • Repsol colabora desde 2012 en la financiación del proyecto, en el marco de su compromiso con los municipios próximos a su actividad industrial.
Nota de Prensa
PDF 97 KB Descargar documento

Repsol promueve un año más el balizamiento ecológico de las playas de la costa tarraconense, mediante la instalación de 15 nuevos biotopos artificiales (6 en Salou, 5 en Tarragona, 2 en Torredembarra y 2 en l’Hospitalet de l’Infant). Con estos, son ya 135 los biotopos sumergidos en estas playas, desde que fueron instalados los primeros, en el año 2012.

Los municipios que utilizan este sistema de balizamiento ecológico de las playas son Torredembarra (con 34 biotopos instalados), l’Ametlla de Mar (11), Altafulla (38), Salou (14), Tarragona (31) y l’Hospitalet de l’Infant (7).

Los biotopos artificiales son grandes piezas de obra y piedra hechas con cemento natural de alta durabilidad, que atraen la flora y la fauna marinas y hacen que se formen un arrecife. Tienen una altura de entre 1,5 y 2 metros, y su anchura acostumbra a ser de un metro y medio, mientas que su peso es de entre 1.500 y 2.000 kg. Estos biotopos llevan una boya intermedia que hace que la cadena sobrante de la boya que se encuentra en la superficie para delimitar la zona de baño, quede en suspensión y no dañe el fondo marino cuando hay temporal.

Los biotopos son instalados de manera permanente y, al acabar la temporada de verano, tan solo se retira la cadena y la boya de plástico superior, lo que permite que la vida marina que se ha generado a su alrededor, no se vea dañada y continúe creciendo, a diferencia de lo que pasaba con los tradicionales bloques de hormigón que eran colocados y retirados al inicio y al final de cada temporada de verano, respectivamente. Por lo tanto, con el nuevo sistema de boyas ecológicas, la base permanece en el fondo marino y, al inicio de cada temporada, unos submarinistas localizan por GPS la posición exacta, para colocar nuevamente una boya de superficie.

En cuanto a la financiación del proyecto, Repsol se hace cargo de los biotopos, mientras que los ayuntamientos financian el mantenimiento del material y la instalación y desinstalación de la parte que va desde la boya intermedia hasta la superficie.